jueves, 6 de enero de 2011

¿ Que enseña la escuela ?

“No nacemos Neo, se nos cría en inmensas granjas”
Morfeo
La civilización industrial ha introducido inmensos cambios en la estructura social, para acomodarla a su cometido de eficiencia, producción, acumulación de capital y consumo en masa. Desde la familia extendida, pasando por la familia nuclear, hasta la moderna familia monoparental. Todo absolutamente todas las actuales convenciones sociales importantes, obedecen al imperativo de la producción.
De todos estos, quizas la más importante, influyente y la que menos percibimos es la de la educación. Lo que es de esperar: estamos inmersos y somos producto de ella.
Este post resume los trabajos de John Taylor Gatto, profesor de enseñanza en el estado de New Yersey, tres veces galardonado con el máximo reconocimieto a un docente en dicho estado, y quien en su última entrega de premios, dedico un extraño y extravagante discurso a su audiencia, para acto seguido renunciar a su empleo como profesor y dedicar el resto de su vida a denunciar el actual sistema estatal de educación.
Hace doscientos años no existía educación obligatoria, eso vino con el advenimiento de la civilización industrial. Y desde entonces han ido de la mano. La historia estandard nos dice que la implantación de un sistema de educación obligatorio ha traido como consecuencia la eliminación del analfabetismo en muchos paises, lo cual es parcialmente cierto. Junto con la lectura y las cuatro operaciones, se ha “inyectado” otra serie de creencias y modos de comportamiento en la psique de la población, para hacerla mas “apropiada” a su participación en un entorno industrial.
Es de notar que en las sociedades pre industriales, sin educacón obligatoria, existieron grandes científicos, músicos, generales y literatos. Ninguno de ellos con educación formal de ningún tipo. Llama la atención que con el advenimiento de la producción en fábricas hace unos 200 años, se comenzara con los programas educativos obligatorios y celosamente supervisados por el estado.
Supongamos que el objetivo fuese la alfabetización de la población. Entonces. ¿ porque el estado supervisa celosamente los contenidos impartidos en las escuelas ?. Dichos contenidos son obligatorios, existen inspectores que aseguran que esos contenidos sean realmente impartidos. Una escuela puede perder su licencia por no seguir los contenidos oficiales. ¿ Que tiene que ver todo esto con el supuesto objetivo de la alfabetización?.
En realidad el objetivo de la escuela obligatoria moderna es el formar ciudadanos aptos para la producción en masa y para vivir en una sociedad industrial dirigida desde arriba.
Los alumnos son separados por grupos de edades, de forma que todos son basicamente iguales, y compiten entre ellos por el favoritismo del profesor y por ser los mejores en base a unas pruebas arbitrarias y estandarizadas. Dichas pruebas no miden en realidad la capacidad del alumno, sino su ajuste a los objetivos marcados por el ministerio de educación.
Existen varios mensajes que se “implantan” en las personas en edades tempranas.
La justificación técnica de la separación de los alumnos “por edades” es la de formar grupos de igual nivel de desarrollo cognitivo. En realidad el efecto más visible de esta práctica es que los “pequeños” le temen a los “grandes”, y los “grandes” desprecian a los “pequeños”. Esto es una buena forma de que alumnado internalice los sistemas jerárquicos en los que luego serán insertados.
Primer mensaje: “Teme al de arriba y desprecia y maltrata al de abajo”.
Si se organizase todo esto de otra forma los grandes aprendedrían a cuidar y a ayudar a los pequeños, y los pequeños a no temer a los grandes. Es decir: se inculcaría una base mas humanitaria y democrática en la psique del alumnado.
El segundo mensaje es: “obedece y no cuestiones a la autoridad”. Se estudia lo que el programa diga así se perciba como útil o nó. ¿ Cual es la utilidad de aprender los afluentes del Ebro por la margen izquierda ?, ¿ cual es la utilidad de saberse de memoria las lista de todos los reyes desde los reyes católicos ?. Con este tipo de imposición casi sin sentido, los alumnos aprenden a no cuestionar a la autoridad, cosa que posteriormente será muy útil en un entorno fabril.
La tercera concecuencia de este tipo de educación, es la anulación del espíritu crítico. De que sirve estudiar la lista de los reyes, si por ejemplo no se estudia con detalle que fue la institución de la Inquisición, creación “estrella” de los reyes católicos; como esto ha influido en la cultura Española y su secular atraso. Las lecciones son una interminable diatriba mal preparada, y no se anima a los alumnos a discutir, disentir y a tener opinion sobre este u otro tema. Se les obliga sistemáticamente a memorizar y demostrar que han memorizado correctamente mediante pruebas estandarizadas. El mensaje es claro: “no pienses”.
La cuarta concecuencia de este tipo de educación, es la de enseñar a los alumnos a competir entre ellos y no a colaborar entre ellos. Se insiste en que todos deben tener las mismas cualidades, lo cual es imposible desde el punto de vista humano. Unos serán mejores en razonamiento abstracto, otros serán mas artistas, otros serán buenos en relaciones sociales, otros en los deportes, etc, etc. En lugar de enseñarles que el hecho de ser diferentes es una ventaja si todos colaboran con todos, se les enseña que todos son iguales y se ridiculiza y estigmatiza al diferente. Todos deben competir los unos contra los otros por el favor del maestro (sublimación del “jefe”) y por situarse en las primeras posiciones ante evaluaciones arbitrarias que nada tienen que ver con la vida real (al estilo de las empresas). De esta forma los alumnos aprenden e internalizan los sistemas jerárquicos y arbitrarios en los que la civilización industrial se basa y donde serán insertados en un futuro.
El ambiente de aceptación ciega a la autoridad y la falta de espíritu crítico, viene muy bién a la hora de reescribir la historia. Por esto la historia patria se reeescribe y se presenta como una epopeya mítica y gloriosa, con el único objetivo de formar ese espíritu patriotico nacional. Es decir: se hace todo lo posible por destruir la autoestima del alumno y reemplazarla por esta autoestima artificial conocida como “valores patrios” u “orgullo nacional”. Este espíritu es lo que se encuentra detrás de la formación y consolidación del estado-nación, el cual no es más que un eufemismo para el mercado-nación, que formó la base del sistema industrial en sus comienzos. La interminable serie de guerras en base a un supuesto nacionalismo que en realidad se trata de la apropiación por la fuerza de los recursos naturales o los mercados del vecino son solo “daños colaterales” en este sistema maquinista-industrial.
Con este esquema de educacón, la niñéz se alarga de forma arbitraria, al mantener a los alumnos en un ambiente aislado del mundo real. De esta forma se retrasa el proceso de maduración personal, y permite que la población acceda al mercado de trabajo con un bajo nivel de maduración. Así  son màs maleables y moldeables a los requisitos de las organizaciones para las cuales trabajaran.
La historia no se encuentra falta de ejemplos de jovenes adolescentes con un nivel de maduración personal impresionante. Lord Nelson ya capitaneaba barcos con 30 cañones y 300 marineros con 24 años. Simón Bolivar tenía 20 años cuando comenzó a abanderar el movimiento de independencia en Latinoamérica. Con 20 años escribía discursos, argumentaba sobre cuestiones geopolíticas, viajaba a Francia y conseguía apoyos externos, armaba y adoctrinaba ejercitos. Es verdad, que fueron hombres excepcionales, pero no deja de llamar la atención como ese nivel de maduración hoy se alcanza a edades mucho más avanzadas. Simóm Bolivar fue siempre un problema en la escuela. La historia se encuentra plagada de estos “niños problema”.
Una cosa que si enseña la escuela moderna con bastante eficacia es el aburrimiento. Someter a los alumnos a años y años de aburrimiento es una buena forma de que internalizen que ese es el estado normal de las cosas: el aburrimiento contra el que poco se puede hacer. El aburrimiento es la madre de todos lo males, y es la forma perfecta de matar la curiosidad y el espiritu crítico. Toda persona debería ser capáz de entrenerse y sobre todo: aprender por sí misma y desarrollar su intelecto. La civilización industrial se basa en dividir el trabajo en pequeñas partes, altamente repetitivas y estandarizadas, es decir: aburridas. La cadena de montaje es el ícono de la sociedad industrial. Por todo esto, sería conveniente que los futuros ocupantes de esos puestos de trabajo aceptaran el aburrimiento como algo natural e inevitable. Se trata de que el ser humano se conforme con ser reducido a la categoría de “pieza de maquinaria”.
La moderna escuela forma un ambiente de estrés continuado de bajo nivel, donde los desvalidos y estandarizados alumnos buscan alivio apelando a la figura de autoridad: el profesor. No se les enseña a acordar y poner en práctica soluciones entre ellos mismos utilizando las capacidades específicas de cada cual. Se les enseña a preguntar siempre al jefe.
Los maestros no se dan cuenta de esto, ya que ellos tambien han sido “programados” con más de una década   de educación obligatoria y otros años más de “magisterio”. Por otra parte cualquier maestro que muestre disconformidad con el “programa” o “el sistema” es automaticammente apartado, tal como correponde a las piezas defectuosas.
Los hijos de las élites asisten a otro tipo de escuelas de. Las escuelas de élite, se encuentran fuera del alcancce de la mayoría debido a los costes, o sin máscaras ni complejos como en Inglaterra:  son financiadas por el estado pero no puede entrar cualquiera.
La educación en las escuelas de élite si hace énfasis en el análisis crítico. A los alumnos se les enseña a tener opinión propia, a discutir, a asociarse y a defender sus ideas con una serie de actividades que no existen en las otras escuelas: grupos de debate, concursos de oratoria, tutores individuales, pasantías en otros paises. Tambíen se hace grán énfasis en que el alumno aprenda lo que es el éxito y el dominio de otros con actividades como la equitación. La sensación de poder al dominar al animal es como pocas.
A cada quién se le forma para ocupar su puesto en la sociedad, todo en aras de una supuesta eficiencia social diseñada “científicamente”, como corresponde a una sociedad donde la máquina ha sido elevada a la categoría de deidad.
Este sistema educativo créa ciudadanos donde la infancia se extiende hasta la edad adulta y sufren de un inmenso aburrimiento. ¿ Que son ?…pues: el consumidor ideal. Crédulo, aburrido y pendiente de que alguien externo a el le “entretenga” y le diga lo que tiene que hacer.
Ahora suponga el lector que el sistema educativo fuese otro y que de verdad enseñara a los niños valores de madurez, empatia hacia lo diferente, capacidad de compromiso con el otro, confianza en los demás y en si mismo, a aprender por su cuenta, a no creer todo lo que le dicen, a discutir cuando no lo ve claro, a pelearse si hace falta, a tener claro lo que  quiere, a luchar y arriesgarse por lograr sus sueños, y a ser indomable defendiendo a los suyos y en lo que cree.
Sería una sociedad ingobernable, donde nadie soportaría la más mínima humillación en el trabajo, se marcharía inmediatamente, es más: no aceptaría ser empleado de nadie. Se arriesgaria junto a los suyos con tal de conseguir lo que quiere, montaría su propia empresa, saldría a buscar clientes,  se responsabilizaría por lo que le pasa. No aceptaría el papel actual de los políticos, protestaría en la calle a las primeras de cambio, se negaría a aceptar los actuales sistemas de partidos y a pagar tantos impuestos. Lucharía en contra de la explotación por parte de los bancos y no le importaría tener que llegar a la violencia si fuese necesario. Daría todo por sus hijos y por lo suyos, sin límite.
Sería una sociedad imposible de controlar de forma centralizada, sería imposible que una minoría acumulara casi toda la riqueza y requeriría de una verdadera democracia. Los demás no aceptarían que unos pocos controlasen toda la riqueza, pero a la véz estarían dispuestos a asumir las responsabilidades y los riesgos que la creación de riqueza conlleva. Serían personas adultas y conscientes.
El sistema educativo actual se trata de eso: de debilitar el espíritu humano lo justo para que trabaje en la fábrica y consuma sin protestar ni aspirar a mayores cosas. Es obligatorio, no hay escapatoria, el estado podria quitarle a sus hijos a quién séa por no enviarlos a la escuela. Legalmente equivale a maltratarles.
Craig Venteer y Francis Collins lideraron el proyecto del genoma humano. Craig Venteer estudió hasta los 14 años, luego fue militar en Vietnam. Francis Collins nunca fue a la escuela, ya que sus padres se encargaron de su educación en casa. Ambos aprendieron genética humana, consiguieron financiación, desarrollaron métodos de secuenciación de genes, idearon los programas de ordenador necesarios para el secuenciamiento, y toda una parafernalia de tecnología punta estudiando por su cuenta y colaborando con otras personas. Una cosa es tener educación y otra asistir a la escuela.
Ultimamente el paradigma que se enseña en la escuela va cambiando hacia formar ciudadanos de la civilización post industrial: irresponsables, consumistas y eternos adolescentes. La autoridad se enseña poco, total si ya hay muy pocas fábricas.
No nacemos, se nos programa en inmensas escuelas.

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